11 octubre 2016

Carilda Oliver, Busco una enfermedad que no me acabe

Busco una enfermedad que no me acabe
sino el dolor constante de la vida:
algo para fingir que estoy dormida
detrás de este temblor de escarcha grave.

Busco un agua cósmica que lave
la lágrima terrible que me oxida;
busco el morir distinto, y voy herida
por la pena vulgar que nadie sabe.

Y así me marcho, sonriendo a todos,
luminosa de gracia y desventura,
con el secreto horror hasta los codos;

callándome en el verso y en la prosa,
para que escriban en mi tierra dura:
esta mujer ha muerto de dichosa.

Carilda Oliver
Cuba
Matanzas,  6 de julio de 1922/

1 comentario:

Maria almeyda dijo...

¡Quien pudiera tener una mirada tan clara y abierta a la hora de enfrentar ese momento!. Pero es un soneto precioso y muy bien construido.