17 noviembre 2016

Alberto Arvelo Ramos, Poema de la inexistencia

En el goce he dejado de existir,
porque existir es recordar algo mejor que hoy.

Estirar de algún modo
alguna muerte que tuvimos
como si uno tuviera un eco.

Pero no tenemos nada más fuerte
que esta sacudida de mordernos.

Tus piernas se llaman
el olvido de Dios.

Tus labios se llaman
la voz que no dice.

Tu pubis se llama
el cielo que murmulla.

Tus senos son los ríos
por donde se meten estas tardes.

Tu aire, el aire tuyo
no es sonido
no es aire
eres tú, transparente.

Alberto Arvelo Ramos
Venezuela
Caracas, 1936/ Mérida 18 de junio de 2010

No hay comentarios: