30 enero 2017

Louise Glück, Confesiones

Decir que no tengo miedo
no sería cierto.
Tengo miedo de la enfermedad, de la humillación.
Tengo mis sueños, como todos,
pero aprendí a ocultarlos
para protegerme
de la consumación: toda felicidad
atrae la ira de las Parcas.
Son hermanas, salvajes
al fin y al cabo no tienen
otra emoción más que la envidia.

 Louise Glück
Estados Unidos
Nueva York, Nueva York, 22 de abril de 1943

1 comentario:

tecla dijo...

El hombre es un lobo para el hombre y la mujer una loba para la mujer que es mucho peor. Si se pudieran robar los dones, te arrancarían los ojos si pudieran.
Pero también se pueden dar sin asustarnos, pues existen las almas generosas.

Un beso Trini, otro para la autora.