22 febrero 2017

Rosalía de Castro, De la noche en el vago silencio

De la noche en el vago silencio,
cuando duermen o sueñan las flores,
mientras ella despierta, combate
contra el fuego de ocultas pasiones,
y de su ángel guardián el auxilio
implora invocando piadosa su nombre,
el de ayer, el de hoy, el de siempre,
fiel amigo del alma, Mefistófeles,
en los hilos oculto del lino
finísimo y blanco cual copo de espuma,
en donde ella aún más blanca reclina
la cabeza rubia,
así astuto y sagaz, al oído
de la hermosa en silencio murmura:

«Goza aquél de la vida, y se ríe
y peca sin miedo del hoy y el mañana,
mientras tú con ayunos y rezos
y negros terrores tus horas amargas.
Si del hombre la vida en la tumba
¡oh, bella!, se acaba,
¡qué profundo y cruel desengaño,
qué chanza pesada
te juega la suerte,
le espera a tu alma!»

Rosalia de Castro
España
Santiago de Compostela, 24 de febrero de 1837/
Padrón, 15 de julio de 1885, Padrón

1 comentario:

Mª Jesús Muñoz dijo...

La lucha entre la fé y la duda...entre el bien y el mal... entre la carne y el espíritu...Ahí está el hombre para elegir libremente.
Mi abrazo.