23 marzo 2017

Alberto Blanco, Un buen poema

Un buen poema
debe tener la fuerza suficiente
para aguantar de todo:

 Ediciones caseras,
malas traducciones,
errores de ortografía, erratas,
machetazos a caballo de espadas,
cartas de amor,
bibliotecas olvidadas,
programas de televisión,
películas de arte,
películas de las otras,
ironías de la vida,
correcciones de última hora,
internet,
manifiestos,
revoluciones,
malos gobiernos,
conversaciones de café,
confesiones de media noche,
días con sol, días nublados,
buenas críticas,
malas críticas,
cero críticas.

 Un buen poema
debe ser lo suficientemente fuerte
como para soportar
interpretaciones abusivas,
cursos escolares, tesis,
musicalizaciones,
antologías,
presentaciones,
lecturas colectivas,
homenajes, plagios,
epígrafes, dedicatorias,
obras completas.

Alberto Blanco
México
Ciudad de México , 18 de febrero de 1951/

1 comentario:

Mª Jesús Muñoz dijo...

Un buen poema está por encima de la materia y la tecnología...de la exageración y redundancia, quizá porque lleva la esencia y el alma del poeta, y eso no caduca, ni muere...
Gracias por traerlo, Trini.
Mi abrazo para Alberto Blanco y para ti, amiga.