Yo te entregué mi sangre, mis sonidos,
mis manos, mi cabeza,
y lo que es más, mi soledad, la gran señora,
como un día de mayo dulcísimo de otoño,
y lo que es más aún, todo mi olvido
para que lo deshagas y dures en la noche,
en la tormenta, en la desgracia,
y más aún, te di mi muerte,
veré subir tu rostro entre el oleaje de las sombras,
y aún no puedo abarcarte, sigues creciendo
como un fuego,
y me destruyes, me construyes, eres oscura como la luz.
Juan Gelman
Argentina
Argentina
Buenos Aires, 3 de mayo de 1930
Ciudad de México, México , 14 de enero de 2014


Maravilloso Gelman, una poesía profunda donde la ausencia marca todo el existir de sentimientos.
ResponderEliminarBesos
Otra genialidad!!! Abrazos.
ResponderEliminarUnos versos llenos de profundos sentimientos de amor: darlo todo.
ResponderEliminarMe quedaré por aquí disfrutando de estas hermosas poesías que nos compartes, amiga.
Después de saludarte quiero pedirte que cuando puedas pases por mi rinconcito de recuerdos el Premio “Tu blog me inspira” es para ti. Te espero.
Muchos abrazos y que tengas una linda semana.
¡Uffff !! ¡qué poema ! CONTUNDENTE. pero hermoso.
ResponderEliminarMuchos besos.
¡FELIZ DIA !! :)