28 marzo 2017

Carlos Castro de Saavedra, Amor

Un deseo constante de alegría;
una urgencia perenne de lamento
y el corazón, campana sobre el viento
estrenando badajas de elegía.

Morir mil veces en un solo día
y otras tantas quemar el pensamiento
en la resurrección, que es el tormento
de pensar en la próxima agonía.

Ver en pupilas de mujer un llanto
y sorprenderlo convertido en canto
al soñar en un niño que lo vierte.

Esto es amor, candela estremecida
empujando la noche de la vida
hacia la madrugada de la muerte.

 Carlos Castro de Saavedra
Colombia
Medellín, 10 de agosto de 1924/
Medellín, 3 de abril de 1989

1 comentario:

Mª Jesús Muñoz dijo...

A través de antítesis y contrastes el poeta nos explica la infinitud del amor...En él habitan la luz y la sombra, la muerte y la vida...Una intensidad de emociones y vivencias.
Mi gratitud y mi abrazo por traerlo, Trini.