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18 febrero 2019

Joan Margarit: A la deriva

A la deriva
Quedaba el tren vacío en la Estación de Francia.
También era el final para nosotros.
En una papelera rosas rojas:
alguien que no llegó
y alguien que abandonó sus esperanzas.
Al pasar junto a ellas me dijiste:
Construyendo salvamos el recuerdo.
Las convertí en un símbolo.
Pensé que todo aquello que dejábamos
—como aquel ramo en la dudosa luz
de la Estación de Francia—
quedaría en quién sabe qué memoria.
Construimos, me decías, para nunca perdernos.
Y puede que la pérdida sea lo que nos salve
En el desconocido recuerdo de los otros.
Joan Margarit
España
Sanahuja,11 de mayo de 1938

06 julio 2017

Amada Regina, Joan Margarit

En todas las ciudades buscó siempre
un hotel que llevara el nombre de ella.
El Regina de Roma y su fachada
severa y gris, fascista, de granito.
El Regina de Londres, frente a un parque
tristísimo al crepúsculo. El Regina
con las piedras negruzcas de Bruselas.
El cálido Regina de París,
junto al «quai» solitario de barcazas.
El Regina y su zócalo de moho
lamido por las aguas oscuras de Venecia.
Y cuando ella murió, y él no viajaba ya,
el último Regina, en el bullicio
del centro, en Barcelona,
le acogió con sus gélidos espejos
y con su delicada marquesina
de hierro y de cristal en la calle Bergara.
Regina amada, hoteles y mujer:
algunos negros bultos en la noche,
la caldera encendida y los neones
de tu nombre, violentos de tanta soledad.
Ciudades que están llenas de imprevistos
hitos de amor.
Joan Margarit
España
Sanahuja, 11 de mayo de 1938

24 noviembre 2016

Joan Margarit, Caligrafía

Ha apoyado la frente en el cristal
frío, empañado, con trasluz de invierno.
Escribe el nombre de ella y, a través
de las líneas que traza con el dedo,
la ha visto en un paraje solitario
con el mar y las rocas en la noche.
Al fondo, las estrellas: de pronto, las gaviotas
alzan el vuelo como un resplandor
al paso de un falucho. Se ha engañado:
detrás de la ventana hay una calle
que el alba hace más triste, sin un alma,
con coches aparcados.
Tras las líneas comienza a amanecer:
el sol naciente borrará ese nombre
en la escarcha rosada del cristal.

Joan Margarit
España
Sanahuja,11 de mayo de 1938

14 abril 2016

Joan Margarit, Mujer de primavera

Detrás de las palabras sólo te tengo a ti.
Triste quien no ha perdido
por amor una casa.
Triste el que muere
con un aura de respeto y prestigio.
Me importa lo que sucede en la noche
estrellada de un verso.

Joan Margarit
España
Sanahuja,11 de mayo de 1938
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09 noviembre 2013

Joan Margarit, No tires las cartas de amor


Ellas no te abandonarán.
El tiempo pasará, se borrará el deseo
-esta flecha de sombra-
y los sensuales rostros, bellos e inteligentes,
se ocultarán en ti, al fondo de un espejo.
Caerán los años. Te cansarán los libros.
Descenderás aún más
e, incluso, perderás la poesía.
El ruido de ciudad en los cristales
acabará por ser tu única música,
y las cartas de amor que habrás guardado
serán tu última literatura.

Joan Margarit
España
Sanahuja,11 de mayo de 1938
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05 agosto 2010

Joan Margarit: Horarios Nocturnos


Acostado a tu lado, oigo los trenes.
Cruzan mi frente sus fugaces luces
rasgando el horror tibio de esta noche.
La pausa de silencio me deja una luz roja,
una nota sobre este pentagrama
de cables y de vías oscuras y brillantes.
Acostado a tu lado,
oigo cómo se alejan con el ruido más triste.
Quizá me he equivocado no subiendo a uno de ellos.
Quizá el último acierto
sea -abrazado a ti-
dejar pasar los trenes en la noche.
Joan Margarit
España
Sanahuja,11 de mayo de 1938