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15 diciembre 2017

Carmen Matute, Yo admiraba tus manos

Yo miraba tus manos         
e inventaba historias       
de aleteos                   
sobre mis pechos,           
de roces suavísimos         
entre mis muslos.           
Al instante                 
pétalos y plumas acudían     
en una lluvia inesperada     
a mojarme los sentidos.     
Aprendí así a estar         
eternamente                 
sedienta de panales,         
mientras                     
miraba yo tus manos.         
Encabritado                 
mi deseo se enredaba         
entre tus dedos             
mientras un mar tibio       
me bañaba                   
en un amanecer sin viento.  
Carmen Matute
Guatemala
Ciudad de Guatemala, 1944

12 julio 2016

Carmen Matute, Inventando el amor

Inventando el amor
de nuevo
una mujer y un hombre.
Infinitamente solos
para ser almendro, hoja,
flecha, luz.
Persiguiendo en silencio
pájaros y flores,
sangre en gotas,
el temible fondo
de la propia soledad amarga.

 Un hombre y una mujer
cruzando océanos escondidos
en túneles rosados,
como peces ciegos
en medio de la espuma;
soñando
sin piedad alguna
cascadas de violetas,
acercando espinas,
sal y heridas.

Carmen Matute 
Guatemala
Ciudad de Guatemala, 1944

04 julio 2011

Carmen Matute, Solo

Nada he sido
nada soy
sino escondida isla
sin pájaros
ni habitantes
sin voces que la pueblen
yerma
apenas viva
negra isla
huérfana
de la ternura de los nidos
región del vértigo petrificado
sin risas
ni panales
áspera isla soy
hondo lamento arrinconado
en la soledad del viento
polvo y sal
nutren mi médula
desterrada la plegaria
y la esperanza
sin astros finales
sin oráculos
sin nombre
yo la torturada.

Carmen Matute
Guatemala
Ciudad de Guatemala, 1944
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29 septiembre 2009

Carmen Matute, A veces huyo...


A veces huyo
por intrincados caminos
construidos de palabras,
que me llevan
a los páramos de nadie.
Durante breves momentos
siendo este precario puente
hacia los otros,
con las palabras
que me crecen como ramas
en la boca,
y me sacan
de mi silueta
de animal desnudo.
Desde esta orilla solitaria
agito mis palabras mínimas
como banderas blancas
entregadas a un sueño,
y por algún tiempo
logro fugarme
en las palabras,
hermosas.

Carmen Matute
Ciudad de Guatemala, 1944