Mostrando entradas con la etiqueta Otto René Castillo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Otto René Castillo. Mostrar todas las entradas

09 octubre 2016

Otto René Castillo, Arte Poética

 
Hermosa encuentra la vida
quien la construye hermosa.
Por eso amo en ti
lo que tu amas en mi:
La lucha por la construcción
hermosa de nuestro planeta.

Otto René Castillo
Guatemala
Quetzaltenango, 25 de abril de 1936/
Zacapa, 23 de marzo de 1967

24 agosto 2012

Otto René Castillo, Pregunta

Me has preguntado
de qué lado
tengo el corazón,
ahora
que juntos caminamos
verano
por las calles de Schwerin.

Y yo respondo.

Muchas veces
dije
que lo tenía
en la izquierda,
alzado
como un lucero.

Y no recuerdo,
en verdad
haber dicho
que lo tenía sepulto
bajo mi práctica
derecha.

Ahora sé,
mi terrible
y dulce preguntona.
Mi corazón
está
en los juncos
azules
de tus ojos,
cantando desde ellos,
siempre cantando,
cantando.

Otto René Castillo
Guatemala
Quetzaltenango, 25 de abril de 1936/

Zacapa, 23 de marzo de 1967
Photobucket

18 junio 2012

Otto René Castillo, Último color de la ternura

Como el mar, guardo tan bien en
                             mí un poco de tu nombre, amor mío.


Recordar
serán en adelante
tus ojos,
tu voz en el mundo,
y el océano sin fin
y bondadoso
de tus manos, cuyas olas
no levantan más sus aguas
a la altura de mi rostro,
áspero y callado
Como peñasco de la tierra.

Recordar
será en adelante
caminar contigo por las calles
y oír como llega uno de triste
Con la tarde en los gestos.

Recordar
será en adelante
guardarte en un siempre,
amplio y azul,
Como los mares más dulces
de las más viejas y sabias lejanías.
Venir una mañana, y no encontrar a nadie.
Irse una tarde, y no dejar ningún retorno.
Y no tener un día, digamos un verano,
como éste de agosto que te sufro,
para regresar, cuando los viajes
sean ya para uno nada más que leyenda.

Recordar
será en adelante
acostumbrarse de nuevo
al oficio de estar solo, y a seguir
envejeciendo un día más
todos los días,
                         sin descanso.

Será mirarte arder
a lo lejos, negra mía,
como si fueras la estrella
que nos quema con sus picos,
amargamente en dulce
este golpeado corazón
                                   compañero.
Recordar
será siempre el último
color de ternura,
amor mío,
que me deje tu ausencia.

Otto René Castillo
Guatemala
Quetzaltenango, 25 de abril de 1936/

Zacapa, 23 de marzo de 1967