18 junio 2012

Otto René Castillo, Último color de la ternura

Como el mar, guardo tan bien en
                             mí un poco de tu nombre, amor mío.


Recordar
serán en adelante
tus ojos,
tu voz en el mundo,
y el océano sin fin
y bondadoso
de tus manos, cuyas olas
no levantan más sus aguas
a la altura de mi rostro,
áspero y callado
Como peñasco de la tierra.

Recordar
será en adelante
caminar contigo por las calles
y oír como llega uno de triste
Con la tarde en los gestos.

Recordar
será en adelante
guardarte en un siempre,
amplio y azul,
Como los mares más dulces
de las más viejas y sabias lejanías.
Venir una mañana, y no encontrar a nadie.
Irse una tarde, y no dejar ningún retorno.
Y no tener un día, digamos un verano,
como éste de agosto que te sufro,
para regresar, cuando los viajes
sean ya para uno nada más que leyenda.

Recordar
será en adelante
acostumbrarse de nuevo
al oficio de estar solo, y a seguir
envejeciendo un día más
todos los días,
                         sin descanso.

Será mirarte arder
a lo lejos, negra mía,
como si fueras la estrella
que nos quema con sus picos,
amargamente en dulce
este golpeado corazón
                                   compañero.
Recordar
será siempre el último
color de ternura,
amor mío,
que me deje tu ausencia.

Otto René Castillo
Guatemala
Quetzaltenango, 25 de abril de 1936/

Zacapa, 23 de marzo de 1967

4 comentarios:

francisco luis dijo...

Al final nuestra existencia realmente se compone de lo que nos queda en la memoria, lo que recordamos. A quien recordamos con la benevolencia de la nostalgía, es lo que verdaderamente le da valor a ella, a nuestra vída. Los seres que hemos querído y nos dejan, aún más, nos marcan más ese valor de lo que hemos vivído. Por eso es que dejan ese sedimento de amor hasta que nuestra memoria definitivamente se agota.

Emilio Dominguez dijo...

Todas las vivencias guardadas en nuestra memoria, son las que nos ayudan a seguir adelante.Unas veces con alegrías, y otras con recuerdos deseosos de verse modificados.Esa es otra de las muchas luchas que estamos obligados a afrontar!!

José Manuel dijo...

Los recuerdos de los vivido son como una sombra que siempre nos sigue. Pero que siempre terminan por darnos la luz para ver el futuro.
Gracias por compartir, conocía el autor pero no así el poema.

Besos

fgiucich dijo...

Es cierto, vivimos , al final del camino, de todos aquellos recuerdos que nos llegaron al alma. Abrazos.