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04 agosto 2017

Carlos Sahagún, A estas horas

En las bocas del metro nadie espera
a nadie. Solamente se ven manos,
extremidades mutiladas. Bajo
la tierra se oyen trenes y zozobras,
se oyen detonaciones donde brilla
un momento tu ausencia y mi infortunio.
Nada, por lo demás, ha variado.
El tiempo sigue siendo un puente oscuro,
metálico, insalvable, o cierta música
que a mis espaldas dura destejiéndose.
Y tú, la anunciadora del otoño,
ya no podrás perderte en esta niebla.

Desde la torre un centinela aguarda,
traza señales bien visibles, siente
el perezoso ritmo de tus pasos
por la senda de las indecisiones.

¿A qué otro techo para refugiarte?
Yo mismo, oh muerte, soy tu propia casa.

Carlos Sahagún
España
Onil 4 junio de 1938/
Madrid  28 de agosto 2015

23 diciembre 2016

Carlos Sahagún, Cuántas veces mi sueño te recogió con trenzas

Cuántas veces mi sueño te recogió con trenzas,
herida de niñez, bajo la lluvia.
Un portal entornado era mi vida,
tu soledad era una hazaña oscura.
Desconsoladamente llegabas del otoño
y naufragabas entre tanta bruma,
astro indeciso y ciego que cruzabas
sobre mi juventud, perdiendo altura.
Y tu imagen se hundía sin rumbo en mi memoria
atravesando noches y lagunas.
Allí la guarda el sueño: en él navega,
surco de luz entre las sombras últimas.

Carlos Sahagún
España
Onil 4 junio de 1938/
 Madrid  28 de agosto 2015

17 noviembre 2016

Carlos Sahagún, Aquí empieza la historia

Aquí empieza la historia. Fue una tarde
en que se habían puesto las palomas
más blancas, más tranquilas. como siempre
salí al jardín. Alrededor no había
nadie: la misma flor de ayer, la misma
paz, las mismas ventanas, el sol mismo.
Alrededor no había nadie: un árbol,
un estanque, ceniza en aquel monte
lejano. Alrededor no había nadie.

Pero, ¿qué es este viento, quién me coge
el corazón y lo levanta e vilo,
y lo hunde y lo levanta en vilo? Una
muchacha azul en la orfandad del aire
ordenaba los pájaros. Sus manos
acariciaban con piedad el árbol,
y el estanque, y aquel lejano monte
ceniciento. El jardín ardía al sol.

La miré. Nada. La miré de nuevo,
y nada, y nada. Alrededor, la tarde.

Carlos Sahagún
España
Onil 4 junio de 1938/ Madrid  28 de agosto 2015

29 octubre 2016

Carlos Sahagún, Deriva de otoño

Deriva del otoño este vacío
como del mar estos acantilados
a los que a duras penas, destrozados,
arriban ya los restos de un navío.

¿Qué nombre le pondremos sino el mío
a este exceso de mástiles quebrados?
Aquí, ante los peñascos maltratados,
se encrespa el mar, desnivelado y frío.

Mas el dolor ni se hunde ni se olvida.
Madera y tiempo son sus dos mitades,
las dos señales que dejó su herida.

Viene del declinar de las edades
y emerge a cuatro pasos de la vida,
firme despojo de las tempestades.

Carlos Sahagún
España
Onil 4 junio de 1938/
 Madrid  28 de agosto 2015

08 septiembre 2012

Carlos Sahagún, Deseo en la madrugada

Ahora la madrugada trae un ramo
de rosas blancas. Pero no las quiero.
Yo no he venido aquí para estas rosas
sino para el aroma de tu cuerpo.

Despierto estoy. Tu cuerpo inolvidable
se precipitará hacia mi recuerdo.
Tú misma estás junto a la aurora triste
y te levantas firme sobre el tiempo.

Vienes a mí con la orfandad del día
abrazadoramente hasta mi lecho,
igual que el despertar de un largo olvido
o como la llegada del invierno.

Y yo, ciego y mortal, hacia tu carne,
hacia las soledades de tu pecho
pongo mi corazón y escucho. Tierra
tierra de nadie el corazón se ha vuelto.

Lo que fue una noticia de relámpagos,
una mano entregada desde un sueño.
Ahora no estás y un alba de jardines
abre sus flores para mi deseo.

Te amé tal vez por las doradas hojas
que iba en tu corazón reconociendo.
Pero hoy ya no. Que toquen los clarines.
Es la resurrección de nuestros cuerpos.

Nos alzaremos con la madrugada.
Desnuda estás y blanca. Es el momento,
el tiempo del abrazo. Y te vas. Queda
la noche gris sobre mi pensamiento.

No encontraré otro cuerpo de más vida
ni, dentro de lo vivo, más sereno.
Es la serenidad del alba. Vamos.
Al monte más distante subiremos.

Pero nos llaman a olvidar, hoy hace
sombra en todas las calles y en mi pecho.
Como una torre de cristal vacía
se me derrumbarán todos los sueños.

Carlos Sahagún 
España
Onil 4 junio de 1938/ Madrid  28 de agosto 2015
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