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23 junio 2019

Ulla Hahn: Con receta médica


Ahora estoy tranquila.
Durante seis días tomé
por la mañana a mediodía por la noche
tres al día
entregué mi corazón
a un consorcio químico pero
eran de composición vegetal y se dispararon
muguete romero castaño silvestre
de todas las cámaras del corazón
hacia ti me llegaron
hasta que me dejaste tranquila
a mí todos los disparos
dieron en el blanco
Ahora estoy tranquila
Mi musculoso órgano central
en un mar de valeriana
ya no rima
con aflicción.
Ulla Hahn
Alemania
Kirchhundem, 30 de abril de 1946
 Traducción: Aina Torrent-Lenzen y Kathrin Kinne

16 mayo 2019

Ulla Hahn: Cuidado

Mi anhelo tiene nuevamente
un nombre que me colma
con felicidad y dolor.
Sin embargo no hubo cambios notorios
Recorro los días sonriente
al igual que él me recorre
con su aroma y su voz
su presencia que conforma mi deseo
su cuerpo cubre el mío por entero
Intento con todas mis fuerzas
no decir
Ven o Vete o Quédate
Ulla Hahn
Alemania
Kirchhundem, 30 de abril de 1946
Traducción de Raúl Borchardt

22 abril 2019

Unica Zürn: Todo esto ya existió

Todo esto ya existió,
otros hablaron de ello.
Tú te acuestas con tu cuerpo
incendiado y fangoso,
esquivas el calambre
la mancha
los hilos encontrados,
mientras alguien muy cerca te engulle
cuida de ti
te cría
en el vacío,
mientras alguien dice a tu madre
cuál es tu verdadero nombre.
Lo que había ahí también era la vida,
otro de sus cantos remedados,
lo que había ahí en el ciclo del hierro
en la forja:
tu pulpa en manos del verdugo,
apenas un arco
entre lo material
y la hipótesis.
Qué sucedería si el deseo fuera cierto
y fecundo,
qué sucedería si tu boca fuera tragada por la suya,
se cerraría entonces
el colapso impar y roto del miedo
la extrañeza de quien ama solo
a los aparecidos.
II
sombra sombra sombra
placa entre placas
desnivel
de mi hueso en la tierra
chirrido de las aves
santidad del verbo y de la pústula
santidad de las lenguas que se esconden
en mi lengua
yo que he guiado mis pasos
hacia el eje
yo
la escogida
a quien han hablado los cristales y las hojas
yo
la gran ensimismada
la que surca la materia espiral de un pensamiento
la que unge los espejos de rasguños
la que vivió una vida más alta
y murió una muerte más pura
Unica Zürn
Alemania
Grunewald, Berlín, 6 de julio de 1916
Paris, Francia, 19 de octubre de 1970

30 diciembre 2018

Eva Strittmatter:Lo que quedará de mí

Lo que quedará de mí: cuatro hijos
(mi coartada humana).
Y puede que una bonita fotografía
que se me parezca.
Que me muestre riendo.
No enseño la cara que pongo
cuando lloro.
Quedarán entonces: los poemas.
Puede que dos o tres sigan siendo conocidos
durante un poco más de tiempo que el resto.
Y eso también pasará.
Es curioso saber eso
y volver a levantarse.
Y tener que seguir viviendo
como si fuera para siempre.
Eva Strittmatter
Alemania
Neuruppin, 8 de febrero de 1930
Berlín, 3 de enero de 2011

03 noviembre 2018

Eva Strittmatter: SOS

Puede que sólo se trate de la tristeza
habitual de noviembre.
El no quiero nada y no sé nada.
La falta de ánimo y de ganas.
Disfrazada de enfermedad y miedo a la muerte
susurra el fin, el fin…
Quizá, como siempre, basta un día soleado
para que se produzca el cambio…
Hang-over de oscuridad.
Asqueada de la lluvia.
El amor y las palabras se vuelven inciertas
en el Océano Pacífico del tiempo.
El tsunami de lo absurdo.
Arrojada al suelo: yo.
Insignificante. Existo, existo.
Un radiograma de mí para mí.
Eva Strittmatter
Alemania
Neuruppin, 8 de febrero de 1930
Berlín, 3 de enero de 2011

04 septiembre 2018

Unica Zürn: Sombra...

Sombra sombra sombra
placa entre placas
desnivel
de mi hueso en la tierra
chirrido de las aves
santidad del verbo y de la pústula
santidad de las lenguas que se esconden
en mi lengua
yo que he guiado mis pasos
hacia el eje
yo
la escogida
a quien han hablado los cristales y las hojas
yo
la gran ensimismada
la que surca la materia espiral de un pensamiento
la que unge los espejos de rasguños
la que vivió una vida más alta
y murió una muerte más pura
 Unica Zürn
Alemania
Grunewald, Berlín, 6 de julio de 1916
Paris, Francia, 19 de octubre de 1970

25 junio 2018

Claire Goll: Yo he nacido en tu corazón

Yo he nacido en tu corazón.
Un domingo -con veinte años-
tú me enseñaste a hacer equilibrio
sobre nubes;
tú trajiste a mis ojos
las lágrimas de la bienaventuranza;
tú me ordenaste abrir las puertas
al ángel con las alas manchadas
y al asesino de la medianoche
para pedir perdón.

Tú me enseñaste el éxtasis
delante del guijarro -cargado con duración-,
delante de la maleza del muladar;
tú ensayaste conmigo la canción a dos voces:
el aria del amor a prueba de fuego
y que resiste a todo incendio...
pero la muerte la ha chamuscado
y yo me derrumbo bajo el peso
de la aflicción de plomo.

Sí; tú que me trajiste al mundo,
¡ayúdame a emigrar al cielo!
 Claire Goll
Alemania
29 de octubre de 1890, Nüremberg, Alemania
30 de mayo, París, Francia, 1977

10 junio 2018

Eva Strittmatter: Depresión

Estoy muy cansada: cual fuego casi extinto.
El perro caza moscas. Cae la lluvia,
que tan pronto bendigo como maldigo.
Y el viento del atardecer no se lleva más que
naderías. Los sentimientos más nimios.
Ora esto, ora lo otro.
Temblando por el frío de la lluvia,
la amarga hierba se encorva ante el viento.
Yo estoy a cubierto y como en casa.
Y en los anchos caminos de los prados
brotan los primeros hongos.
Se podría estar tranquilo y feliz.
El mundo es redondo y está cubierto de un manto verde.
Todo es sólo un etcétera.
Y aun cuando está nublado, hay luz.
Todo eso viene de dentro.
Fuera hay abedules, hierba y piedra.
Pero hay que empezar por uno mismo.
Y cuando también eso es difícil, entonces, ¿qué?
Eva Strittmatter
Alemania
Neuruppin, 8 de febrero de 1930
Berlín, 3 de enero de 2011

17 diciembre 2017

Michael Krüger, Pronóstico del tiempo

En algún momento la nieve
se derretirá en el deshielo
y será un torrente
que aclara los ríos oscuros
en su custodiado camino
hacia el mar. En algún momento
se alzarán las nubes
y habilitarán el escenario
para los rogantes ojos.
En algún momento
estaremos otra vez sentados al aire libre
en mesas recién barnizadas
leyendo los libros
que invernaban.
Pues, ven pronto
porque según lo que parece
en algún momento volverá
a nevar.
Michael Krüger
Alemania
Wittgendorf, 9 de diciembre de 1943

28 noviembre 2017

Visita a Amsterdan, Michael Krüger

La ciudad abre bien sus ventanas
para no perder ningún sonido.
Una canción pasa en bicicleta
y regala a cada casa una nota.
Mi hermano vive en un canal.
La escalera de su casa bien asentada
fue trazada por un encantador de serpientes,
formado en las colonias:
cuando se pisa con prudencia
se oyen suspiros de forma de almendra.
Ocasionalmente viaja un viejo barco
a través del salón cuyo capitán
coloca escritos en el pretil de la ventana,
tratados de la Edad Media
sobre esclarecimiento y magia,
pero también historias de la vida
totalmente normales.
Si mi amigo mira desde la ventana
se duplica la ciudad. En el crepúsculo
salen clásicos de los estantes y comienzan a trabajar,
un perro les sirve queso y vino.
Y de noche el ángel barre con cuidado
el camino entre el agua y la puerta de la casa,
como si tuviera que limpiar uno
de los cuatro ríos al paraíso.
Michael Krüger
Alemania
Wittgendorf,  9 de diciembre de 1943

05 noviembre 2017

Mascha Kaléko, Melancolía de otoño

A mí no se me marchitan los jardines.
No los tengo.
Ni tampoco una casa donde los vientos giman.
El nubarrón más negro no me daña,
pues rara vez miro ya al cielo.
Ya no pretendo estrellas áureas.
Me conformo con una lamparita.
No me engaña la dicha,
ni desengaña una espera.
No me duele el otoño,
a mí no se me marchitan los jardines.
Mascha Kaléko
Alemania
Chrzanów, Polonia, 7 de junio de 1907/
Zúrich, Suiza, 21 de enero de 1975

02 noviembre 2017

Johann Wolfgang von Goethe, La despedida

¡Deja que adiós te diga con los ojos,
ya que a decirlo niéganse mis labios!
¡La despedida es una cosa seria
aun para un hombre, como yo, templado!

Triste en el trance se nos hace, incluso
del amor la más dulce y tierna prueba;
frío se me antoja el beso de tu boca
floja tu mano, que la mía estrecha.

¡La caricia más leve, en otro tiempo
furtiva y volandera, me encantaba!
Era algo así cual la precoz violeta,
que en marzo en los jardines arrancaba.

Ya no más cortaré fragantes rosas
para con ellas coronar tu frente.
Frances, es primavera, pero otoño
para mí, por desgracia, será siempre.
Johann Wolfgang von Goethe
Alemania
Goethe House, Fráncfort del Meno, 28 de agosto de 1749
Weimar, 22 de marzo de 1832

21 octubre 2017

Friedrich Nietzsche, Habla el solitario

¿Tener yo pensamientos?
¡Bueno! ya sé que por señor me quieren.
¿Pero hacerse uno mismo pensamientos?
¡Cuán gustoso olvidara yo tal arte!
A aquel que se fabrica pensamientos
Sus mismos pensamientos lo dominan;
Y yo no quiero servir ahora ni nunca.
Friedrich Nietzsche
Alemania
Röcken, 15 de octubre de 1844

Weimar, 25 de agosto de 1900

29 mayo 2017

Ulla Hahn: Envejecer

Vacilar en medio de la frase

Preguntar cuando se cree
haber comprendido

No tener más prisa
por querer saber

Retener una piedra un cristal
una mano más de lo necesario

Tocar al hablar el brazo del interlocutor
para sentir que se está aún aquí

Perder un libro una mirada una piel
y no querer ya encontrarlos

Recordar en vez de anhelar

Entrenar como un músculo el pensamiento:
todo esto estará aquí después de mí

Sentir como si hubiera alguien en la habitación.
Ulla Hahn
Alemania
Kirchhundem, 30 de abril de 1946 

25 octubre 2016

Mascha Kaléko, Señal

Cuando los tres
cruzamos la calle
incluso
el semáforo
se puso en rojo.
Con los coches resoplando
gas y rodeados por el
tumulto de personas
me agarré del brazo de aquel
que estaba a mi derecha.
Y no de aquel, por quien
llevaba el anillo.
Cuando los cuatro
nos encontramos
tras el cruce,
todos lo supieron.
El uno. El otro.
El silencio.
Y yo.
Mascha Kaléko
Alemania
Chrzanów, Polonia, 7 de junio de 1907/
Zúrich, Suiza, 21 de enero de 1975