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28 diciembre 2018

Kikí Dimulá: El número plural

El amor,
nombre sustantivo,
muy sustantivo,
número singular,
género ni femenino ni masculino,
género desvalido.
Número plural:
los amores desvalidos.

El miedo,
nombre sustantivo,
al principio número singular
y luego plural:
los miedos.
Los miedos
por todo a partir de ahora.

La memoria,
nombre propio de los pesares,
número singular,
sólo número singular
e indeclinable.
La memoria, la memoria, la memoria.

La noche,
nombre sustantivo,
género femenino,
número singular.
Número plural:
las noches.
Las noches de ahora en adelante.
Kikí Dimulá
Grecia
Atenas, 6 de junio de 1931

03 julio 2018

Kikí Dimulá, La carta

El cartero, arrastrando mis expectativas en sus pasos,
me llevó un sobre con tu silencio.
Por fuera, mi nombre escrito en olvido, y mi dirección una calle desconocida.
El cartero lo encontró retirado dentro de mí, por mirar las ventanas que se sostienen conmigo,
leyendo mis manos que ya inventaron una respuesta.
Yo lo abriré con mi perseverancia, y con mi melancolía suscitaré tus palabras no escritas.
Y mañana te responderé, enviándote mi fotografía.
Tréboles rotos en mi solapa,
la medalla de mi remordimiento
explotó en mi pecho.
Y de mis orejas colgará – imagina esto – tu silencio.
Kikí Dimulá
Grecia
Atenas, 6 de junio de 1931

31 marzo 2018

Kikí Dimulá: Entrevista

Naturalmente que sueño
¿Vive alguien con un escueto salario?
¿Con qué frecuencia?
Cada que con tanta frecuencia todos abandonan.

¿Influyen sus sueños en los ausentes?
Claro. Lo piensan bien de nuevo
y acaso todos se arrepienten definitivamente.

¿Es libre la entrada?
No totalmente. Le pido al sueño su permiso
antes de tener esperanza. En general me lo da
con algunas severas indicaciones.
Que crea sin tocar
que para nada hable al humo
porque es sonámbulo y se caerá
que sólo con la mirada deje
en la percha mi demanda
que acepte todo lo que me da
aunque no tenga ninguna semejanza
con lo que dibuja mi llamado
–la volverá a encontrar apenas se pierda de nuevo.

Sólo una cosa no me da el sueño.
El límite. Hasta peligro.
Porque entonces ya no sería sueño.
Sería vejez.
Kikí Dimulá
Grecia
Atenas, 6 de junio de 1931