31 marzo 2018

Kikí Dimulá, Entrevista

Naturalmente que sueño
¿Vive alguien con un escueto salario?
¿Con qué frecuencia?
Cada que con tanta frecuencia todos abandonan.

¿Influyen sus sueños en los ausentes?
Claro. Lo piensan bien de nuevo
y acaso todos se arrepienten definitivamente.

¿Es libre la entrada?
No totalmente. Le pido al sueño su permiso
antes de tener esperanza. En general me lo da
con algunas severas indicaciones.
Que crea sin tocar
que para nada hable al humo
porque es sonámbulo y se caerá
que sólo con la mirada deje
en la percha mi demanda
que acepte todo lo que me da
aunque no tenga ninguna semejanza
con lo que dibuja mi llamado
–la volverá a encontrar apenas se pierda de nuevo.

Sólo una cosa no me da el sueño.
El límite. Hasta peligro.
Porque entonces ya no sería sueño.
Sería vejez.
Kikí Dimulá
Grecia
Atenas, 6 de junio de 1931

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