15 mayo 2017

Esperanza Medina, Derrota

Se acabó el caminar buscando nombres debajo de los versos,
que la vida se ríe de nosotros cuando hablamos de hacernos inmortales.

Si es que no estoy, lo siento, para más defunciones.
La próxima la mía.
Y que se deje el viento
de esparcir este polen de abandono
que nos hace soñar que siempre queda
la palabra en la herida.

No seguiremos más que como polvo.

Y es que cuando uno muere nada lleva,
tampoco poesía.

Esperanza Medina
España
Avilés, 1964

1 comentario:

José Manuel dijo...

Con las manos vacías venimos y vacías nos las llevamos, solo queda lo vivido.
Precioso poema y muy real.

Feliz día
Besos