10 mayo 2011

Mª Victoria Atencia, Llegué cuando una luz muriente declinaba...

Llegué cuando una luz muriente declinaba.
Emprendieron el vuelo los flamencos dejando
el lugar en su roja belleza insostenible.
Luego expuse mi cuerpo al aire. Descendía
hasta la orilla un suelo de dragones dormidos
entre plantas que crecen por mi recuerdo sólo.

Levanté con los dedos el cristal de las aguas,
contemplé su silencio y me adentré en mí misma.

Mª Victoria Atencia
España
Málaga, 28 de noviembre de 1931/

3 comentarios:

Maritza dijo...

Qué lindos esos momentos en que nos vivimos a nosotras mismas!

Me gustó mucho el poema.
No conocía a Victoria Atencia.

Gracias,Trini!
TEN UN HERMOSO DÍA!

fgiucich dijo...

Como para no olvidarse de esta laguna!!! Abrazos.

maria del carmen nazer dijo...

Precioso ! Gracias por compartir.
Aplausos para M. Victoria, la autora.
Besos del alma.
Buenas noches. :)