27 marzo 2017

Ana Atalaya, Vive

A mi madre
El otoño atrapado en una caricia 


El brillo como estrellas fugaces 

La sonrisa lenta a compás 
El verdor sedoso de tu mirada 
Tus pasos, tus noes, tus síes,
Tu fuerza innata, 
Tu escuela, mi escuela, 
la escuela de los suspendidos 
que repiten una y otra vez 
Aprender la lección cuesta 
Vive, vives, Maestra Única, 
amada Madre, 
Majestuosa Diosa. 
En mi corazón, tu trono.
Ana Atalaya
España

1 comentario:

Mª Jesús Muñoz dijo...

Hermoso y sentido homenaje a una madre, que permanece en nuestro corazón con sus tristezas y alegrías...Muy bello y sentido.
Gracias y mi abrazo para las dos.