26 diciembre 2011

Ángela F. Aymerich, El fruto redondo

Sí, también yo quisiera ser palabra desnuda.
Ser un ala sin plumas en un cielo sin aire.
Ser un oro sin peso, un soñar sin raíces,
un sonido sin nadie...
Pero mis versos nacen redondos como frutos,
envueltos en la pulpa caliente de mi carne.

Ángela Figuera Aymerich
España
Bilbao, 30 de octubre de 1902
Madrid, 2 de abril de 1984

7 comentarios:

alma dijo...

Feliz Navidad, un abrazo

alma dijo...

Feliz Navidad, un abrazo

José Manuel dijo...

Sentir los versos hasta la propia carne... Trini, todo un acierto en la elección del poema.

Besos

MUCHITA dijo...

¡Feliz año nuevo amiga!

Besos mil.

elena clásica dijo...

Versos de alma y venas, desde lo más hondo, hasta fundirse con las raíces y las nubes.
Impresionante, poema de carne, versos de dolor.
Besazos, querida Trini.

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

No podía dejar pasar el día de hoy sin felicitarte el año nuevo y desearte que 2012 sea un año de logros en tu vida

Marina Fligueira dijo...

¡Caramba que precioso verso! Es un deleite para los sentidos.

Un beso y feliz año.