03 marzo 2012

Odette Alonso, Transpariencia

Yo nunca fui la luz
yo sólo era la lámpara que su mano encendía
o el fuego primigenio que ella me descubrió.
Toda anticipación era ilusoria
yo broté de su mano como una planta nueva
me inflamé en esa llama torpe viento.
Yo nunca fui la luz
y nunca volverá a ser lo que era
polvo que se dispersa y me vacía.
Veo llegar la muerte como un sueño
y el sueño es esa franja transparente
donde todo es mentira.
Odette Alonso
Cuba
Santiago de Cuba, 23 de enero, 1964

4 comentarios:

Lola dijo...

Que bonito... todos tenemos que ser luz y brillar con luz propia. Besos

fgiucich dijo...

La oscuridad descripta con mucha luz. Abrazos.

Oréadas dijo...

Me sabe a decepción las palabras del poema. Un besito Trini

José Manuel dijo...

Decepción oscura y sin luz, antesala del fin. No hay esperanza de nada.

Besos