19 abril 2012

Álvaro Mutis, Sonata II

Por los árboles quemados después de la tormenta.
Por las lodosas aguas del delta.
Por lo que hay de persistente en cada día.
Por el alba de las oraciones.
Por lo que tienen ciertas hojas
en sus venas color de agua
profunda y en sombra.
Por el recuerdo de esa breve felicidad
ya olvidada
y que fuera alimento de tantos años sin nombre.
Por tu voz de ronca madreperla.
Por tus noches por las que pasa la vida
en un galope de sangre y sueño
Por lo que eres ahora para mí.
Por lo que serás en el desorden de la muerte.
Por eso te guardo a mi lado
como la sombra de una ilusoria esperanza.

Álvaro Mutis
Colombia
Bogotá, Colombia, 25 de agosto de 1923/
Ciudad de México, México, 22 de septiembre de 2013
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1 comentario:

José Manuel dijo...

Por todo vale la pena aguardar la esperanza del reencuentro.
Maravillosa elección, Trini.

Besos