06 noviembre 2012

Blas de Otero, Tú,que hieres

Arrebatadamente te persigo.
Arrebatadamente, desgarrando
mi soledad mortal, te voy llamando
a golpes de silencio. Ven, te digo

como un muerto furioso. Ven. Conmigo
has de morir. Contigo estoy creando
mi eternidad. (De qué. De quién). De cuando
arrebatadamente esté contigo.

Y sigo, muerto, en pie. Pero te llamo
a golpes de agonía. Ven. No quieres.
Y sigo, muerto, en pie. Pero te amo
a besos de ansiedad y de agonía.

No quieres. Tú, que vives. Tú, que hieres
arrebatadamente el ansia mía.

Blas de Otero

España
Bilbao, 15 de marzo de 1916
Majadahonda, 29 de junio de 1979

4 comentarios:

Nómada planetario dijo...

Desgarrador poema que expresa la dicotomía entre dos seres.
Un abrazo.

José Manuel dijo...

Intensidad amorosa en un poema donde la pasión y el dolor se entremezclan.

Besos

Maritza dijo...

Estará dedicado a un ser? Tengo la duda...
Como sea es extremadamente desgarrador.
El sentimiento a punta de puñal y venas sangrando. Así lo siento.

Abrazos grandes,Trini.

maria del carmen nazer dijo...

¡Ay, cuánto amor, cuánta pasión ! "Pero te llamo a golpes de agonía" me mata de goce !! Mis plácemes ! besos de luz.