06 junio 2009

Eugenio Montejo, Amantes


Se amaban. No estaban solos en la tierra;
tenían la noche, sus vísperas azules,
sus celajes.

Vivían uno en el otro, se palpaban
como dos pétalos no abiertos en el fondo
de alguna flor del aire.

Se amaban. No estaban solos a la orilla
de su primera noche.
Y era la tierra la que se amaba en ellos,
el oro nocturno de sus vueltas,
la galaxia.

Ya no tendrían dos muertes. No iban a separarse.
Desnudos, asombrados, sus cuerpos se tendían
como hileras de luces en un largo aeropuerto
donde algo iba a llegar desde muy lejos,
no demasiado tarde.


Eugenio Montejo
Venezuela
Caracas 19 de octubre de 1938/
Valencia (Venezuela)5 de junio de 2008

3 comentarios:

Meri Pas Blanquer (Carmen Pascual) dijo...

Hija Trini, es que pones los poemas que más amo...eres una genia!!!

Muchísimas gracias por traernos hoy a Montejo, esta poesía es tremendamente preciosa.

Abrazos querida!!

elena clásica dijo...

Uhhhhh, y es que te da una especie de temblor por todo el cuerpo, y el alma se queda con una desazón extraña y un vislumbre de eternidad...

Como dice Carmensabes, es que Trini, Trini, vaya con tu blog, ¡esto es demasiado!

Besitos, artista.

Chesana dijo...

Y yo que no conozco a este hombre... ay señor!.

Si es que la ignorancia es mucha.

Anda Trini, pásate por el blog de esta pobre ignorante.