15 agosto 2009

José Hierro, Así era


Canta, me dices. Y yo canto.
¿Cómo callar? Mi boca es tuya.
Rompo contento mis amarras,
dejo que el mundo se me funda.
Sueña, me dices. Y yo sueño.
¡Ojalá no soñara nunca!
No recordarte, no mirarte,
no nadar por aguas profundas,
no saltar los puentes del tiempo
hacia un pasado que me abruma,
no desgarrar ya más mi carne
por los zarzales, en tu busca.

Canta, me dices. Yo te canto
a ti, dormida, fresca y única,
con tus ciudades en racimos,
como palomas sucias,
como gaviotas perezosas
que hacen sus nidos en la lluvia,
con nuestros cuerpos que a ti vuelven
como a una madre verde y húmeda.

Eras de vientos y de otoños,
eras de agrio sabor a frutas,
eras de playas y de nieblas,
de mar reposando en la bruma,
de campos y albas ciudades,
con un gran corazón de música.

José Hierro
España
Madrid 3 de abril de 1922/ 21 de diciembre 2002

3 comentarios:

amigoplantas dijo...

¿Recuerdos de una tierra?

carmensabes dijo...

Tan bonito escribe José Hierro..verdad??

"no desgarrar ya más mi carne
por los zarzales, en tu busca."

El poeta utiliza magistralmente los recursos y el talento lírico.

Me gusta tanto venir a verte Trini, siempre hay algo hermoso esperando a ser leído.

Chesana dijo...

La primera vez que vi el rostro de José Hierro (en televisión) me quedé mirándole mientras pensaba "no le va la cara a como escribe". Un rostro algo abrupto, casi duro... para una sensibilidad en sus poemas que desarma.

Es un poeta que será inmortal, porque no pueden morir sus palabras.