10 noviembre 2009

María Fuertes, Otoño

El cielo azul de octubre, se destiñe,
y lloran desapaciblemente las nubes
en la timidez taciturna del otoño.

Mis párpados se abren en la bruma.
Y los ojos buscan, aciagos, el vigor perdido;
olvidado en otra estación del tiempo.
Quieren dilucidar el oscuro camino,
del ir y venir de los pasos en mis días,
que, aminoran el brío de mi cuerpo.

Y llega la metamorfosis, la veo, la siento.
Soy una planta más del universo
y se troncha mi tallo en la vida.
Mi piel padece un frío esporádico
y pide el abrigo de otra piel;
mientras mis manos deliberan,
cómo concordar las palabras, que germinan
de la garganta a los labios,
y hacerlas poemas.

María Fuertes
España
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5 comentarios:

anamorgana dijo...

Triste como el Otoño. He entendido que al cuerpo le ha llegado el Otoño.A veces pasa.
Otra poetisa que no conocía gracias.
Besos
anamorgana

carmensabes dijo...

"Soy una planta más del universo
y se troncha mi tallo en la vida."

No conocía a esta mujer que escribe tan divinamente, precioso poema Trini.

Siempre gracias amiga.

Chesana dijo...

Pues soy una más de quienes no conocían ni la poesía ni a la poetisa, pero eso es normal en mí cuando llego a tu blog.

Un abrazo fuerte.

elena clásica dijo...

Cuando encontramos el abrigo de otra piel, quizás pase el otoño, y se vaya lleno de belleza, pues la promesa de la primavera es eterna.
Bellísimo.
Un abrazo, querida Trini.

Maria Jesús dijo...

Bellísimo poema de María Fuertes que nos ancla en la belleza y la nostalgia del otoño, por cierto, mi estación favorita