04 mayo 2013

Ángela Figuera Aymerich, Durar


Yo pasaré y apenas habré sido,
-frágil destino de mi pobre arcilla-.

Hijo, cuando yo no exista,
tú serás mi carne, viva.
Verso, cuando yo no hable,
tú, mi palabra inextinta.

Ángela Figuera Aymerich
España
Bilbao, 30 de octubre de 1902
Madrid, 2 de abril de 1984
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4 comentarios:

maria del carmen nazer dijo...

La vida , ese bello relampago !!Todo es fugaz. ¡HERMOSO !
Muchos besos.

Rosa María dijo...

Querida amiga Trini: Me es grato entrar y ver la imagen de la madre en el cariño y regada por el recuerdo. Yo tengo a la mia muy malita y ello es un dolor constante y defraudante.
Un abraciño,
Rosa María Milleiro

José Manuel dijo...

Perdurar através de los hijos, el mejor legado.

Besos

Ángeles dijo...

Trini, hermosísimo poema, cada palabra es un tesoro que llena de emociones el corazón... Perdurar a través de nuestros hijos, casi nos convierte en inmortales...¡me ha encantado el poema!

Un abrazo con brisas de primavera.