30 julio 2013

Lia Karavia, Yo soy dos mujeres

Yo soy dos mujeres.
Una habita la casa de su infancia
cuida los jarros de flores
ajusta los péndulos
alimenta a los niños – sus niños
asiste los primeros pasos de su bebé
los últimos de su abuelo
toma en sus brazos la cabeza cansada de su marido
y él se siente reposado
se siente como el adolescente
que fue el día de su primero encuentro
toca los límites de la inmortalidad y duerme feliz.
Después ella se desliza por la cama
suelta su cabello largo
sus ojos se transforman de estrellas en soles
la otra mujer no ilumina – ella brilla
lee los diarios del mundo
escucha la música de los países
va descalza sobre los campos sobre las florestas
vuela sobre los tejados sobre las fronteras
y visita a su amado prisionero
su amado marinero en alta mar
va de luto por su amado muerto
fusilado, traspasado, ahorcado
tiene también el tiempo para hacer cosas en su lugar
montar barricadas
mecer los huérfanos cantándoles en diversas lenguas
omnisciente por amor y por éxtasis
pero siempre retorna antes de la aurora
tira su túnica de magia
recoge sus cabellos, se inclina sobre la cama
toca la frente serena de su marido
y le prepara el café de la mañana
antes de despertar al resto de la familia.
Lia Karavia
Gracia
Atenas

10 comentarios:

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Hermosos versos los de Lía. Supongo que todos somos dos personas o dos facetas de la misma persona

maria del carmen nazer dijo...

hermosos versos... dos vidas en una.el alfa y el omega.
besos del alma. :)

José Manuel dijo...

Simplemente, la realidad hecha verso.

Besos

Maruja dijo...

Muy bueno ese verso Trini. Un beso

Antonio Gómez dijo...

Bellísimo poema, un sentido homenaje a la mujer. No son dos mujeres, sino una en su doble faceta; la de la protectora de la vida, tal cual viene, y la protectora de los sueños reivindicativos por un mundo mejor.

Nómada planetario dijo...

Curioso desdoblamiento de personalidad.
Besos.

Una mirada... dijo...

Uno de los cantos más maravillosos a la omipresente presencia femenina en el hogar, la cultura, la lucha... Una mujer, dos mujeres que laboran y luchan como si tuvieran multitud brazos, que sienten como si infinitos corazones se abrieran a la ternura, que piensan como si cientos de cerebros se conectaran al unísono.

Qué buena elección la tuya, Trini.

María Bote dijo...

Precioso; nunca había entrado en este blog tuyo, Trini ¡tengo muy poco tiempo para el ordenador!pero, me alegro de haberlo hecho hoy porque, me a subyugado este hermoso poema de lía.

Gracias por compartirlo. Un abrazo

Narci M. Ventanas dijo...

Son tantas las facetas que se encierran en cada vida que ni nosotros mismos llegamos a conocerlas todas.

Preciosos versos
Besos

Darilea dijo...

Mujer y sus vertientes.
Besitos Trini me ha gustado mucho el poema :)