22 septiembre 2013

Anibal Núñez, Síntomas de vejez

Ya el poeta no hace como antes
boceto de sus lágrimas
ni refunde su canto hasta el poema

Ahora directamente como el liquen
sobre la piedra inerme
dispone las palabras a sabiendas
de que el tiempo ha dispuesto el cañamazo
de lo que va a escribir para el olvido.
Anibal Núñez
España
Salamanca, 1 de noviembre de 1944
/Salamanca, 1987

8 comentarios:

Una mirada... dijo...

Cuánto -y cuan razonablemente certero- se puede expresar enn tan pocos versos.

Como siempre, escogiste con buen ojo.

Marisa dijo...

Qué gran verdad,
ya no es hora
de perder eltiempo.

Mucha salud y un beso.

maria del carmen nazer dijo...

Cuánta verdad encierra este poema.
Precioso.
Besos del alma. :)

maria del carmen nazer dijo...

Cuánta verdad encierra este poema.
Precioso.
Besos del alma. :)

Narci M. Ventanas dijo...

Lo importante es que el poeta escriba aunque el olvido acabe por engullir sus versos, mejor eso que no que el verso acabe por engullir al poeta enquistándole el alma.

Besos

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Sí, el olvido llega y con él se deja todo atrás... Hay que aprovechar cada momento

Verónica Calvo dijo...

La poesía tiene un público minoritario.
El poeta sabe que no llegará a todos, que incluso sus versos serán polvo de olvido, pero siempre, algún poema quedará en el corazón de alguien.

Besos querida Trini

carmensabes dijo...

Bonito poema aunque espero que los versos sigan siendo imperecederos.

Abrazos fuertes Trini.