04 septiembre 2014

Elena Martín Vivaldi, Soledad

Y era un silencio duro como piedra;                    
un silencio de siglos.                           
Era un silencio adusto, impenetrable;                
un silencio sin venas.                           
Era un dolor de amor, hecho de largas              
noches sin el amado.                           
Hecho de fieles manos que se tienden               
estremecidas, solas.                             
Era una voz dormida entre las sombras,                        
unas lágrimas secas.                            
Febril temblor de labios, una loca            
esperanza desierta.

Elena Martín Vivaldi
España
Granada, 8 de febrero de 1907/

Granada, 1988

4 comentarios:

Maria almeyda dijo...

Hay más poetas que piedras en mi río. ¿donde las encuentras? A menudo cre que tienes un fichero secreto o que los inventas para traerlos a tu blog. No tenía ni idea de esta señora,como de la mayoria que traes aquí, y me ha gustado mucho. Un beso.

maria del carmen nazer dijo...

Esta es la soledad, tal cual la pinta la poeta. Un trabajo precioso.
Besos.

Marisa dijo...

Un dolor de soledad sin el amado.!!

Un gran poema.

Besos

Mª Jesús Muñoz dijo...

Impresionante ese silencio...Ese silencio, que es piedra dura y soledad quieta y milenaria, diría yo...Mi gratitud por mostrarnos a estas buenas poetas, Trini. Mi abrazo inmenso y espero, que todo vaya bien, amiga...Cuídate mucho.
M.Jesús