11 noviembre 2015

Antonio Gamoneda, Ida y vuelta...

Has cruzado despacio la ciudad.
Por una vez, tú no vas a trabajar
ni a comprar una medicina ni a entregar una carta:
has salido a la calle para estar en la noche.

Tienes suerte esta vez:

toda la noche es tuya y te envuelve

y tú te sientes como si fueras a reunirte con tu madre y piensas
que quizás es bueno existir debajo de las estrellas.

Avanzas en la oscuridad y vas sabiendo 

que también es bueno ir por las calles y escuchar tus pasos
y sentir la noche de los que ya duermen
y comprenderlos como a un solo ser,
como si descansasen del mismo cansancio
todos en el mismo sueño.

Pero avanzas más.

Ahora ves

la pobreza insomne, ves el frío
blanco y carnal, y, finalmente, sientes
que pesa mucho, demasiado,
tu corazón.
Y retornas.


Antonio Gamoneda
España
Oviedo, 30 de mayo de 1931
Photobucket

3 comentarios:

J. R. Infante dijo...

Hermoso poema, Trini. Gracias por compartir.- Besos

Mª Jesús Muñoz dijo...

Gran profundidad...Me encanta Gamoneda.
Se alza en vuelo sobre la realidad para después aterrizar en sus límites humanos.
Mi gratitud y mi abrazo siempre, Trini.
M.Jesús

José Manuel dijo...

Hermoso y humano, como no podía ser menos en Gamoneda.

Feliz fin de semana
Besos