17 febrero 2018

Emilio Coco, Tempus fugit

Calmados los ardores más heroicos,
recurro a las caricias cariñosas,
hace tiempo que sólo estoy seguro
de este fuego sin llama y los dolores
que mi cuerpo y la mente me desgarran
muy a menudo y con pausas brevísimas.
Ven a mi lado, Herminia, sólo tienes
–si puedes– que escucharme con sosiego,
sin empeñarte, como lo haces siempre,
ya sé que sin ninguna mala idea,
en darme tus consejos otra vez.
Ahora más que nunca el tiempo huye.
Que nos guíe el amor, pues la pasión
ha dejado de herirnos con sus garras. 
Emilio Coco
Italia
San Marco in Lamis, 1940

No hay comentarios: