15 junio 2016

Nuria Parés XXI

Silencio: la bruma es gris y la tarde está callada,
toda la ciudad sin rostro de asoma por las ventanas
para mirarla caerse, perfecta como naranja...
Silencio: la bruma es gris y gris bruma está el alma.
La tarde se muere gris , se muere ceniza y plata,
se muere en las altas nubes, se muere en las negras casas,
la tarde se muere gris, la tarde se va callada,
se va sin querer llevarme, se va de ceniza y plata.
Silencio: la bruma es gris y gris bruma está el alma.
La tarde se está poniendo como naranja estrujada,
un sabor acidulado me corre por la garganta.
La tarde se está cayendo. Yo pienso: si la arrancara
se iría ruede que ruede, rodando a la mar amarga
por entre los parques tristes, por entre las negras casas,
rodando, ruede que ruede, su angustia de solitaria.
! Ay! ¡que la tarde se cae ya sin remedio... ¡Aguantadla
vosotros de manos fuertes y voces con resonancia!
! Asirme esta tarde triste que cuelga ante la ventana
no vaya a caer y os deje por dentro como una llaga!...
!Ay! ¡que la tarde se cae y yo no puedo aguantarla!

Nuria Parés
España
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1 comentario:

Marisa dijo...

Qué bonito!
Es uno de esos poemas
que acuna el alma.

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