07 septiembre 2009

Juan Gelman, Gotán

Esa mujer se parecía a la palabra nunca,
desde la nuca le subía un encanto particular,
una especie de olvido donde guardar los ojos,
esa mujer se me instalaba en el costado izquierdo.

Atención atención yo gritaba atención
pero ella invadía como el amor, como la noche,
las últimas señales que hice para el otoño
se acostaron tranquilas bajo el oleaje de sus manos.

Dentro de mí estallaron ruidos secos,
caían a pedazos la furia, la tristeza,
la señora llovía dulcemente
sobre mis huesos parados en la soledad.

Cuando se fue yo tiritaba como un condenado,
con un cuchillo brusco me maté
voy a pasar toda la muerte tendido con su nombre,
él moverá mi boca por la última vez.

Juan Gelman
Argentina
Buenos Aires, 3 de mayo de 1930

Ciudad de México, México , 14 de enero de 2014

4 comentarios:

elena clásica dijo...

El nombre de esa mujer envuelve el universo durante la eternidad de la conciencia de un poeta. Es uno de los poemas más bellos jamás escritos, dulce y estremecedor, me hace tiritar de placer.
Un besazo, querida Trini.

carmensabes dijo...

Como coincidimos Trini, este poema de Gelman lo publiqué hace cerca de una año.

Es impresionante como escribe de amor y pasíon este poeta.

Me mata!

Un gustazo guapa!!

salvadorpliego dijo...

Excelso!!!!! Mis aplausos a este poema.

Un gusto estar en tu blog.

Maritza dijo...

¡Hermoso poema de Gelman!

Tienes un gusto particular al escoger los poemas a publicar.

Sigo sintiendo una paz tremenda y un gozo inmenso al pasear por tus blogs.

Ha sido un descubrimiento para mi!